Se ofrece
información sobre la explicación del enfriamiento del agua contenido en los
botijos y, en general, en cualquier otro recipiente de cerámica porosa.
Esta investigación se realizó con un carácter pedagógico, para facilitar el aprendizaje, a nivel universitario, de conceptos de una gran variedad de temas, como son balance de calor y de materia, termodinámica, ecuaciones diferenciales y métodos numéricos, con interés para alumnos de Ciencias e Ingenierías. La temática abarcada puede ser también de interés para el público general, así como para que profesores de bachillerato y educación secundaria planteen actividades educativas.
Los resultados se recogieron en la publicación: J.I. Zubizarreta, G. Pinto, “An ancient method for cooling water explained by means of mass and heat transfer”, Chemical Engineering Education, Vol. 29, pp. 96-99 (1995). Anteriormente, alcanzó cierta repercusión informativa en España al realizar un reportaje al respecto el periodista Antonio Jiménez (EL PAÍS, 24 de agosto de 1994).
Introducción:
En algunos libros de Física y Química se encuentran referencias al efecto térmico que experimenta el agua contenida en un botijo (o, en general, cualquier recipiente de cerámica porosa), como ejemplo de enfriamiento por evaporación. En otras palabras, el "funcionamiento" de un botijo se ha considerado bien entendido desde hace años: debido a la porosidad de la cerámica, se exuda agua, que al evaporarse toma el calor latente de vaporización del agua de su interior, consiguiendo que ésta se enfríe. La temperatura más baja a la que puede llegar el aire por evaporación del agua en su seno o temperatura del bulbo húmedo, determinará la temperatura mínima teórica a la que puede llegar el agua por evaporación
De esta manera, para que un botijo sea eficiente, requiere transpirar el agua y encontrarse en un ambiente seco. Esta situación, característica del clima mediterráneo, con veranos secos, supone una cierta rareza climática ya que, en el resto del mundo, con algunas excepciones, los veranos son húmedos y, en ellos, el botijo no tendría tanto sentido, porque el agua no se enfriaría. En la siguiente figura, se muestran en rojo las zonas donde el botijo tiene más sentido a nivel climático.

La propia definición del término botijo por el Diccionario de
De esta forma, el efecto cualitativo de enfriamiento del agua está bien comprendido.
Resultados experimentales:
En un botijo clásico se introdujeron
Ecuaciones:
El modelo seguido, que se encontró válido para explicar los resultados experimentales, supone una geometría esférica para el botijo, y se basa en procesos de transferencias de calor y masa bien conocidos.
El esquema del modelo seguido es el siguiente:

Dos ecuaciones diferenciales describen el proceso que tiene lugar:
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donde las magnitudes implicadas son:
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V, volumen o masa de agua CP, capacidad calorífica del agua T ó q, temperatura del agua t, tiempo hC, coeficiente de convección a, superficie externa del agua |
TG ó qG, temperatura del aire TS ó qS, temperatura de la superficie del agua fe s, coeficiente de radiación de calor 4p r2, superficie total del botijo s, superficie del agua en contacto con el aire |
U, coeficiente de transmisión de calor del agua l W, calor de vaporización del agua K', coeficiente de transferencia de masa para el agua HS, humedad de saturación H, humedad del aire |
Algunos enlaces sobre el tema:
Botijos
contra el cambio climático: propuesta de
Ilustración del proceso de fabricación de objetos de cerámica
Museu del càntir de Argentona (Barcelona)
Museo del botijo de Villena (Alicante)
Museo del botijo de Toral de los Guzmanes (León)
Una aplicación muy interesante de este
fenómeno térmico la desarrolló el profesor nigeriano Mohammed Bah Abba
(1964-2010), quien ideó un “frigorífico sin electricidad” que funciona al
disponer dos recipientes de cerámica porosa separados de arena humedecida. Con
ello consigue un descenso de temperatura que favorece la conservación de
alimentos; cuestión vital para los habitantes de su entorno desértico. Se
informa sobre esto en las páginas Web de los premios Rolex. Se
recogen aquí más
detalles sobre el trabajo del Prof. Abba y algunas fotografías con su
invención. Sirva como un modesto homenaje a su memoria.
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El
libro “Si Galileo levantara la cabeza”, publicado por Óscar Jiménez el año
2004, contiene más de doscientos
ejemplos de investigaciones curiosas y divertidas que, con rigor científico,
están publicadas en revistas biomédicas.
Óscar Giménez es licenciado en
historia y periodista y redactor jefe de la revista JANO, Medicina y
Humanidades. La introducción a su libro se titula “la culpa fue
del botijo”, y alude en ella a que fue el conocimiento sobre la investigación desarrollada acerca del
efecto térmico del botijo la que le motivó, hace unos años, a pensar en la
edición de un libro de esas características.
Esta información está preparada por los profesores:
Última actualización: 2 de agosto de 2012